Muchas personas creen que los problemas asociados a la discapacidad visual aparecen únicamente durante la infancia. Sin embargo, no siempre es así.
Diversas condiciones de salud, la exposición constante a pantallas, la falta de controles médicos o incluso el descuido de hábitos básicos pueden generar daños acumulativos en la vista que, con el tiempo, derivan en enfermedades como el glaucoma, las cataratas o la degeneración macular.
Por lo mismo, te compartimos cinco hábitos que ayudan a mantener una buena salud visual en todas las etapas de la vida.
1. Descansa tus ojos con pausas visuales regulares
Según la Clínica Alemana, pasar largas horas frente a pantallas puede provocar fatiga ocular y resequedad en los ojos. Para evitarlo, se recomienda aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mirar algo a unos seis metros de distancia durante 20 segundos.
También es importante trabajar con buena iluminación y evitar reflejos o deslumbramientos que obliguen a forzar la vista. Incorporar estos descansos breves a la rutina puede marcar una gran diferencia en la comodidad visual diaria.
2. Mantén una alimentación que fortalezca tu vista
De acuerdo con CODET Vision, una dieta equilibrada rica en vitaminas A, C y E, además de luteína, zeaxantina y ácidos grasos omega-3, ayuda a proteger la retina y a reducir el riesgo de enfermedades oculares. Estos nutrientes están presentes en alimentos como las verduras de hoja verde, zanahorias, pescados grasos, frutos secos y frutas cítricas. Incorporarlos de manera constante en la alimentación diaria es una forma sencilla de cuidar los ojos desde adentro.
3. Protege tus ojos del sol
La Academia Americana de Oftalmología (AAO) advierte que la radiación ultravioleta puede dañar la córnea, el cristalino y la retina, aumentando el riesgo de cataratas o degeneración macular. Por eso, usar lentes de sol con protección UV 400 es esencial, incluso en días nublados. Además, se aconseja evitar gafas de procedencia desconocida y complementar la protección con sombrero o gorro cuando se permanece al aire libre por periodos prolongados.
4. No fumes y controla tus enfermedades crónicas
El tabaquismo y el mal control de enfermedades como la diabetes o la hipertensión arterial pueden afectar directamente los vasos sanguíneos que nutren la retina. CODET Vision destaca que dejar de fumar y mantener los controles médicos al día contribuye a preservar una visión sana por más tiempo. Cuidar estos aspectos generales de la salud tiene un impacto directo en la salud visual.
5. Realiza chequeos visuales periódicos
Según la Clínica Alemana, muchas enfermedades oculares no presentan síntomas en sus primeras etapas, lo que retrasa su diagnóstico. Por eso, se recomienda realizar un examen oftalmológico completo una vez al año o según las indicaciones del especialista. Esta evaluación permite detectar de manera temprana condiciones como el glaucoma, las cataratas o la retinopatía diabética, aumentando las posibilidades de tratamiento efectivo y prevención de complicaciones.



